3 y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no has desmayado. 4 Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor. (Apocalipsis 2:3-4)
Ser un líder de célula es un trabajo especial que no hay dudas que no lo merecíamos; Pero, nuestro Dios hizo todo lo posible para que tú y yo hoy podamos participar en esta obra maravillosa de llevar el evangelio a toda criatura. Ahora, la pregunta es: ¿Cómo te sientes en esta gran labor? En realidad, el trabajo en la célula necesita tiempo y mucha paciencia.
La célula de vez en cuando tiene días altos y otros bajos; la preparación espiritual del líder, la preparación de la lección, organizar la célula, llenar los reportes y cuidar a los miembros del grupo; como ya dije: "necesita tiempo y mucha paciencia" y también "valentía" ya que, no todos los miembros desean involucrarse en el trabajo y los que se involucran, muchas veces, son como las estrellas fugases.
Esto en el líder trae resultados y muchas veces no muy alentadores, más, cuando el líder por diversas causas o por una mala instrucción, o falta de atención a lo que se le pide; no puede delegar entre los miembros el trabajo celular. Los líderes que lo hacen todo, dentro de no muy poco tiempo van a ir alejándose, agotándose y perdiendo el ánimo con el que comenzaron cuando fueron llamados por primera vez a ser lideres de célula.
Es lo que el apóstol Juan dice: "has sufrido, tenido paciencia y trabajado arduamente por amor al nombre de Jesús... Pero has dejado tu primer amor". ¿Cuantos buenos líderes estarán en esta terrible condición? Aunque continúan en la célula ya su devoción, pasión y sueños no son los mismos a tal punto que, solo están esperando una ocasión para renunciar a tan grande misión que han recibido.
En Apocalipsis 2:3 Juan escribe y dice: "Recuerda, por tanto de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras..." Hermano líder, si sientes que ya no trabajas igual en la célula solo recuerda como comenzaste y entonces, ve y arrepiéntete; luego ve a la célula y con la pasión y devoción del inicio vuelve a comenzar, porque la Mies es mucha para que hoy este pensando en renunciar. "La renuncia no es la mejor opción"